Ayuntamiento de Pantón

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Arqueología:  Castros

 

Las aguas de los ríos que dibujan estas riberas tan atrayentes, salvajes y mimosas al mismo tiempo, gozan de excelentes condiciones para la pesca y determinan la buena calidad de los vinos del ayuntamiento.

 

CASTROS: Aparecieron vestigios de cultura castrexa en varios puntos del  municipio. La tradición popular atribuye a los  “mouros” la construcción de los castros, ya que según la leyenda tenían fuerza sobrehumana. Se dice que cuando abandonaron Galicia dejaron los castros encantados y multidud de riquezas escondidas en ellos.

Son 14 los asentamentos castrexos “censados” de los que destacamos aquellos que mantienen vivas las leyendas mas hermosas:

 

•CASTRO DE GUÍTARA. A 6 quilómetros de Ferreira, en el  Monte Sampaio, parroquia de Eiré. Sus defensas son un foso y un contrafoso. Una de las leyendas mas curiosas que rodean a este castro cuenta que se comunicaba con el de Santa Mariña mediante un camino subterráneo  y que los dos estaban unidos bajo tierra por una cadena de oro tan fina en algunos tramos que los carros la rozaban al pasar.  Otra leyenda señala que  un vecino de Eiré, ayudado por un libro, guió a un grupo de vecinos hasta el castro ; allí realizaron excavaciones, y mientras unos hacían el trabajo, otros leían el libro y rezaban para espantar los demonios.

 

•CASTRO DE FERREIRA. De forma circular, sus  defensas desaparecieron en varios puntos al  levantarse muros para fincas es sus laderas. La leyenda habla de que allí se encontró enterrado un valioso tesoro, matizando que los “mouros” acudían frecuentemente a las  ferias de la localidad.

 

•CASTRO DE CASTILLÓN. Es el que mas dio que hablar. Los mas viejos del lugar cuentan que algunos antepasados aseguran tener visto ropa de los“mouros” a secar al sol. Incluso que llegaron a robar a una vecina de la parroquia “un cerdo bien cebado”. Eran numerosas las riquezas de este castro, que habrían sido traídas de Guítara por los “mouros”, carretadas a espaldas de camellos durante mas de un mes.

 

•CASTRO DE CASTELO DE MARCE. En la parroquia de Vilar de Ortelle. Según versiones de los vecinos era todo de piedra, tenía unos muros tan altos y robustos que sobre ellos giraban los carros cómodamente. Se conocen leyendas muy originales sobre este castro: un vecino de Marce, que pescaba en la orilla del río, vio a unha “xacia” (ser mitológico acuático, con forma humana, que habitaba en pozos y ríos) muy   hermosa, y tras bautizarla y desencantarla, contrajo  nupcias con ella. Los hijos del matrimonio, como no podía ser de otro modo, salieron muy aficionados a bañarse en el río. Aún a principios del siglo XX, los vecinos señalaban que una familia allí residente eran los herederos de la hídrida pareja.

 

•CASTRO DE ESPASANTES (VILAXILDE). La tradición popular asegura que a través de una cueva que se prolonga varios kilómetros tierra adentro, los “mouros” raptaron a una princesa que vivía en Ribadavia; su padre la buscó desesperadamente y cuando supo de su paradero, rodeó con sus soldados el castro. Cuando se acercaban, vieron que el monte comenzaba a arder, y  así continuó durante varios días. Los asaltantes no pudieron descubrir ningún rastro humano.

 

MAMOAS. Los restos mas importantes aparecieron en los castros de Vilar de Ortelle y Guítara, estas mamoas se localizan en el Monte da Morá y Monte Sampaio.

Lamentablemente, estos sepulcros prehistoricos de la época fueron saqueados a lo largo de varias generaciones, hasta quedar prácticamente arrasados.

Petroglifo de origen desconocido

Petroglifo de San Román

El municipio de Pantón es un destino atractivo para los que aman la naturaleza, el arte y la vida tradicional.

Existen lugares para gozar de bellas vistas panorámicas como el Alto de Guítara o el Mirador de Pena Pombeira.

 

Posee fuentes de aguas medicinales sulfurosas aprovechadas en el Balneario de Augasantas o en la fuente de Recerendes.

 

La riqueza monumental y artística se mezcla con un entorno paisajístico inigualable, donde el silencio parece música de la naturaleza. En cualquier lugar se puede apreciar una especie de singular señorío, testimonio de pasadas épocas que dejaron vestigios de los que ahora son depositarios sus habitantes.

RIO MIÑO Y CASTRO DE MARCE Petroglifo de San Román1 Petroglifo